Imagínense, con las uñitas rascando mientras manotea, las bocas pequeñas y con dientes afilados (cuidado con lo' diente'!) , y la lengua rasposa.
sábado 12 de noviembre de 2011
Más doloroso que pete de gato
Imagínense, con las uñitas rascando mientras manotea, las bocas pequeñas y con dientes afilados (cuidado con lo' diente'!) , y la lengua rasposa.
miércoles 27 de abril de 2011
Juan Roberto Carlos Kruckzinski, poeta
Nacido en la ciudad de Francia, en el Partido de Europa, provincia de Buenos Aires, en el año 1962. Desde niño se destacó por su talante soñador y sus capacidades innatas para manejar el lenguaje poético: a los cinco años, nadie entendía absolutamente nada de lo que decía, puesto que la oscuridad que se gestaba en su alma tendía a explayarse por medio de un lenguaje florido y confuso, a veces un tanto esquizofrénico, pero admirablemente metafórico.
Nació en el seno de una familia de clase media alta, siendo su padre, Raimundo Contreras Kruckzinski, un abogado penal de conocidísima trayectoria fiscal, quien contaba entre sus mejores casos de currículum, saltan a la vista la defensa de Jean Claude Picanet, comisario durante el período de Lanusse falazmente acusado de enriquecimiento ilícito, y el Juicio a Roberto Quispe, ladrón de pollos en la Granja La Piedad, quien fuese condenado a veinte años de prisión por el caso anterior, y su madre fue la química Apolonia Weissengert, quien había estudiado en la Universidad de Buenos Aires años antes, bajo la tutela del prestigioso profesor alemán Friedrich Bergius, y luego completaría un doctorado con el docto Oswald Menghin en la Universidad Nacional de La Plata, esta vez en Antropología. Sería en esta ciudad donde se conocerían los padres del genial poeta, quienes luego se mudarían a la Ciudad de Francia, por creer que necesitaban una mayor porción de espacio vital para criar a sus niños
Su infancia transcurrió entre el barro de su ciudad natal, siendo él el menor de cinco hermanos. Pero la tragedia lo alcanzó pronto. Un "ajuste de cuentas" contra su padre hizo que el pequeño Juan Roberto viera cómo asesinaban a su hermano mayor, Wilhelm. El perpetrador fue identificado por el niño como "un indio alto, que desde lejos parecía un árbol". Las pericias no se hicieron esperar, y se identificó a Ignacio Quispe, un adolescente local, como el perpetrador...
Poca creatividad, poca capacidad. Intentando reflotar un barco hundido, me siento de noche a refritar antiguas prosas, sabiendo que en realidad es poco lo que se puede hacer. El pasado es el pasado, y forzar la imaginación tratando de abarcar una ironía pseudo-nazi y pseudo-intelectual es un gesto entusiasta pero vacío de contenido. No son más que ciertos prejuicios, y cierta nostalgia por hacer lo que hacía, por no perder aquello que tenía.
¿Cuál es el precio de la felicidad? ¿Alguna vez es completa? Antes, pensamientos alambicados, adornados por la rúbrica insensata de una prosa florida, misma prosa que intentaba endilgarle a un pobre diablo aristocrático. Todo lo que intentaba decir por esta parábola ya está dicho una y mil veces: la pedantería del artista "oscuro" e "intelectual", la sordidez de una clase alta alejada de la realidad por una fantasía extremadamente peligrosa a nivel práctico, el desencanto de las emociones.
Es difícil escribir desde el amor satisfecho. Es difícil, sobre todo, cuando uno se da cuenta de que todo ya está dicho, de que la novedad no existe. En la literatura buscamos iguales: frustraciones, intentos, mundos paralelos y alternos donde vivir es más fácil, más entretenido, o más deseable.
El amor satisfecho, el hogar, el desahogo financiero no son buenos para el arte. El arte busca la miseria, la derrota, la autoconmiseración. Mírenlo a Onetti, sino. O a cualquier escritor tragicómico. Sólo aquellos que manejan tan bien la felicidad como para poder escribir con ella tienen el poder de seguir.
Han pasado más de seis meses desde el último post. Estoy tentado de cerrar el blog para siempre, y clausurar los entredichos que lo albergaron. Pero, nuevamente, la nostalgia pega fuerte, y uno extraña a todo aquello que lo hizo ser quien es, y extraña los viejos sueños perdidos, por más que haya encontrado varios nuevos.
miércoles 21 de julio de 2010
Educación

Por un lado, está lo que mucha gente ve como una decadencia de contenidos. Los contenidos, ciertamente, perdieron cierta densidad, y buena cantidad de datos se postergaron o incluso se anularon, esto obedece a una gran diversidad de causas: obsolescencia de ellos e intentos de cambiar el concepto de la educación bancaria por el lado positivo, pero también incapacidad de algunos docentes y de los alumnos por el lado negativo, así como las modificaciones de los planes de estudios, que priorizan algunos desarrollos sobre otros. Sin embargo, la “reducción de contenidos” es considerablemente relativa, y depende más del curso, el colegio y el profesor particulares que de un factor general. En muchos casos se puede considerar que de diez años a esta parte, los contenidos mejoraron, en otros, muchos también, que se redujeron.
Por otro lado, está el tema de la adaptación a los tiempos y a los distintos lugares sociales. La pobreza y la escuela son un tema conflictivo, pero un tema que fue conflictivo desde sus mismos inicios. En el trato con los sectores marginales se ve desde algunas direcciones y desde algunos profesores un miserabilismo patente, un asistencialismo paternalista y vanidoso del “Letrado” por sobre el “Iletrado”, el niño carente, el chico de clases bajas, a quien se le tiende la mano a la vez que se aconseja a los profesores “mano dura”, asistencialismo y vanidad inconsistentes desde el mismo lugar en el que se para el “letrado”, ya que en la mayoría de los casos ni siquiera es una figura significativa en su ámbito particular, y que muchas veces intentan compensar este desajuste entre aspiraciones y logros marcando estas distancias “comprometidas” frente a las comunidades en las que se desenvuelven. Esta diferenciación de necesidades resulta nefasta pues reproduce el feómeno de las “escuelas pobres para pobres”, provocando mayores fracasos escolares. No obstante esto no es una ley general, ya que hay gran número de docentes que buscan que todos sus alumnos posean las mismas capacidades, las mismas oportunidades dentro de la sociedad, o directamente intentan revertir esta realidad a partir de la educación.
Un fenómeno notable es el desajuste entre la función social ejercida por el docente con respecto a su grado de conciencia respecto a él. Existen grados muy diversos en él, entre quienes ven en la docencia una función meramente alimenticia, o una especie de seguro de desempleo, despreocupándose absolutamente de la función social, en un extremo, hasta los mesiánicos salvadores de la humanidad, que desestiman el trabajo docente como una labor digna de ser remunerada, perdiéndose en la entrega o el sacerdocio de la docencia. La mayoría se concentra en la gran cantidad de posiciones intermedias, en las cuales se aceptan diversos grados de responsabilidad.
A su vez, la sociedad es conflictiva con respecto a la educación, y existen diferentes posicionamientos del Estado con respecto a la educación, favoreciéndose ciertos aspectos sobre otros, en un desajuste con respecto a las necesidades reales educativas (por ejemplo, las necesidades presupestarias), pero careciendo de decisiones reales acerca de los contenidos, avanzando a ciegas sin integrar sus políticas educativas con las prácticas de los profesores, que permanecen notoriamente inmunes a los cambios de currículas, especialmente aquellos que ya llevan mucho tiempo en la docencia.
Los docentes, un grupo extremadamente heterogéneo, carecen de referentes propios, y lo más acertado en el ambiente es una progresiva individualización del trabajo docente, aunque, nuevamente, eso depende mucho de la institución, ya que algunas son más participativas que otras, dependiendo nuevamente de que particulares, los directivos, se movilicen o no con respecto a esto.
Uno de los problemas más capitales de la docencia, a mi juicio, es la ligazón a un discurso reproductivo del conocimiento, no productivo. Más allá de los trabajitos de “investigación” que requieren profesores particulares, más basados en recopilar material existente, no existen programas reales, con un peso específico, que permita a los alumnos sentirse una parte importante dentro de la comunidad del conocimiento. El verticalismo educativo, aún después de las pedagogías de la liberación como la de Freire, es notorio. La disciplina y el acatamiento de normas resulta más importante que la creatividad, y cuando ésta pareciera ser importante, se trata de un discurso vacío, más hijo de una bohemia diletante que de un verdadero compromiso creador.
Las soluciones no son únicas. No creo que haya una auténtica “salida” al “problema educativo”, puesto que una vez resueltos los problemas actuales, surgirían otros problemas nuevos. De cualquier manera, creo que es obligación irlos resolviendo en la medida en que van surgiendo. Los problemas educativos son problemas de Estado, entendido éste tanto como organización social como de participación ciudadana, y están cruzados por problemas que no se originan en la educación misma, aunque la educación sea en parte responsable de su mantenimiento o resolución. La miríada de problemas puntuales debe ser resuelta en forma social, como Estado, e individual, como ciudadanos y sujetos del proceso educativo. Es un compromiso plural, en el cual cada parte tiene su cota de responsabilidad.
miércoles 7 de julio de 2010
La gramática de la realidad
El azar en la literatura de Paul Auster
Gabriel Matelo[i]
“One day there is life. (...) And then, suddenly, it happens there is death.”
The Invention of Solitude.
La coincidencia de dos eventos independientes (la muerte repentina de su padre y el viraje definitivo de su producción de la poesía a la prosa narrativa) constituye un cruce de eventos fundante de la construcción de mundo en la narrativa de Paul Auster.
Dice el autor en una entrevista:
“En dos semanas terminé ‘White Spaces’, un sábado de enero de 1979, debían de ser las dos o tres de la mañana, y me acosté. Estaba convencido de que ese texto sería el puente entre mis dos vidas de escritor. A las ocho sonó el teléfono, era mi tío que me comunicaba la muerte de mi padre: una muerte repentina. En ese instante, fui consciente de otra cosa: supe que tendría que escribir sobre mi padre... al cabo de unas semanas empecé The Invention of Solitude, en prosa, de una manera de lo más natural.” (Cortanze 1995, pp. 156-7.)
Esos dos cambios concurrentes, en su vida privada y en la profesional, son los que, desde diferentes aspectos, impulsaron su carrera hacia el encuentro de una identidad literaria; y luego, progresivamente, el reconocimiento crítico, la independencia económica, la fama, y el prestigio a nivel internacional.
El desplazamiento hacia la prosa narrativa en el momento mismo en que contar la historia de su padre se le vuelve imperativo, construye un comienzo literario en Auster ostensiblemente significativo.
Por un lado, el autor adquiere su instrumento narrativo en el momento mismo en que surge un tópico propio de los comienzos de escritor: el estatuto del padre (en este caso, así, con minúsculas). En la primera parte de The Invention of Solitude construye una retrato biográfico de su padre (alguien que casi carecía de existencia en el mundo real) y en la segunda parte compone un texto autobiográfico en el que se registra, entre otros aspectos de importancia[ii], la propia toma de conciencia del azar y las coincidencias en el Mundo.
Por otro, ese desplazamiento abrirá un espacio de posibilidad para su obra ficcional posterior. La repentina muerte de su padre lo orientará hacia un interés por el azar que terminará constituyendo su principio de configuración de tramas narrativas más identificable: su marca de agua, lo que ya lleva la etiqueta “Paul Auster”. Historias que sólo transcurren. Biografías de seres que el azar pone a la deriva, de modo que entre su punto de partida y el de llegada no hay una conexión causal clara, sencilla, e interpretable. Y si bien, posteriormente en su obra, el tema será explorado en un espectro más amplio, el evento inaugural es el azar de la muerte y eso encausa también la gravedad y el tono reflexivo que el autor le imprimirá.
Pero, además, desde un punto de vista netamente profesional, es la fortuita herencia dejada por su padre la que le permitirá a Paul Auster desahogar una situación económica ya insostenible y dedicarse con exclusividad a la escritura de esos dos libros que la crítica literaria periodística recibirá con alabanzas: The Invention of Solitude y City of Glass. Así comenzará la etapa ‘exitosa’ de su carrera literaria[iii].
Pareciera que en ese momento de la historia de Paul Auster las cosas se sincronizasen al azar: encuentra el modo de contar la historia del padre ausente, configura una manera de ver el mundo, está preparado para emprender el salto cuántico de su producción narrativa, y tiene los medios financieros para ejecutar la empresa. La paradoja de que sea el padre mismo el que indirectamente financie la biografía que le compone su hijo es un detalle que muestra lo cerca y lo lejos que puede estar lo real de la literatura. El azar de la muerte de su padre le posibilita a Auster el despegue pero esa paradoja no significa nada. Fue sólo una casualidad, una coincidencia al azar.
Tanto The Invention of Solitude como City of Glass surgen de eventos azarosos[iv]. Desde estos primeros textos, Auster comienza a asediar el tema y lo explora no sólo en sus ficciones, sino especialmente a partir del relato de una serie de anécdotas que el autor, recurrente y enfáticamente, reclama como reales.
La cuestión del azar es por primera vez introducida fragmentariamente en la primera sección de The Invention of Solitude, “Portrait of an Invisible Man”, a través de algunos ejemplos menos desarrollados y precisos, a modo de tanteos[v]. Es en la segunda, “The Book of Memory”, donde al fenómeno se le aplica un significante en particular, chance. Con él se abarca el espectro semántico de la casualidad, la coincidencia, la suerte, la oportunidad; y se describe el fenómeno de los efectos sin causas aparentes y los eventos cuya probabilidad estadística resulta imposible calcular.
En “The Book of Memory” aparecen las primeras cinco de estas anécdotas, definidas como “commentary on the nature of chance”, a las que se les agregarán colecciones posteriores como The Red Notebook (1993) que contiene trece anécdotas; “Why Write?” (1996), que contiene cinco; “Informe de un siniestro” e “It Doesn’t Mean a Thing” (2000), que contienen tres cada uno.
A lo largo de los años, estos pequeños relatos minimalistas se han ido constituyendo en un muestreo o inventario de eventos cuyo objetivo es describir una cosmovisión de autor; ya que se los propone como referentes reales del mundo construido en su ficción: una poética de la realidad y la literatura y las complejas relaciones entre ellas.
Varios de los eventos relatados en esas anécdotas podrían ser interpretados desde la categoría de sincronicidad de Karl Jung, en tanto coincidencia significativa entre fenómenos físicos y psicológicos que carecen de relación causal. El fenómeno de la sincronicidad implica dos aspectos importantes: uno, la percepción por parte de un individuo de una coincidencia semántica entre dos eventos de series independientes; y dos, esa coincidencia constituye una conexión directa con los arquetipos del inconsciente colectivo[vi].
De las hasta ahora más de dos docenas de anécdotas publicadas por Auster[vii], alrededor de 9 podrían considerarse ejemplos de sincronicidad jungiana, pero sólo si tenemos en cuenta el componente semántico de la coincidencia en ellas. Auster jamás las interpreta desde supuestos arquetipos del inconsciente colectivo. En el mundo construido en su obra, la coincidencia semántica existe sólo para el individuo que la registra. Es en su historia individual en donde se producen esos efectos de sentido, no a partir de una instancia extraindividual y colectiva organizadora de la percepción como la propuesta por Jung.
En su textualidad discursiva, estas anécdotas están construidas como meros registros descriptivos de eventos que han ocurrido en el mundo abarcado por la experiencia inmediata del autor. Como estrategia de recorte, se limita a la zona de la realidad que su experiencia como individuo puede abarcar, ya sea por las propias vivencias o por relatos de amigos y conocidos, en cuya sinceridad y honestidad él confía[viii]. Por tanto, es en la experiencia personal en el mundo que el autor se legitima. The Red Notebook concluye con una apelación directa al disbelief del lector, algo parecido a un juramento o a un contrato: “This really happened. Like everything else I have set down in this red notebook, it is a true story.”
Estas anécdotas no constituyen bocetos (sketches), porque no hay en ellos ninguna intención pictórica. Son sólo relatos en estado crudo, informativos y neutros. Y en el grado cero de este tratamiento narrativo, en esta pretensión de transparencia, sólo se describe la casualidad sin sentido, y lo que le importa remarcar al autor es precisamente esa falta de significancia.
Estos son, entonces, los materiales que ingresan a la narrativa de Auster con estatuto de lo real: coincidencias relevantes pero sin sentido en la realidad experiencial del escritor.
Entonces, tenemos el azar, que proviene de la experiencia, y el relato del azar, que puede volverse literatura. El volumen 11 de “The Book of Memory” plantea varios aspectos importantes de la cuestión:
Primero, la diferencia entre realidad y ficción:
In a work of fiction, one assumes there is a conscious mind behind the words on the page. In the presence of happenings in the so-called real world, one assumes nothing. The made-up story consists entirely of meanings, whereas the story of fact is devoid of any significance beyond itself (Auster 1982, P. 146).
Segundo, la búsqueda de sentido en lo real:
There is also the (...) temptation to look at the world as though it were an extension of the imaginary. This, too, has sometimes happened to A., but he is loathe to accept it as a valid solution. Like everyone else, he craves a meaning. Like everyone else, his life is so fragmented that each time he sees a connection between two fragments he is tempted to look for a meaning in that connection. The connection exists. But to give it a meaning, to look beyond the bare fact of its existence, would be to build an imaginary world inside the real world, and he knows it would not stand. At his bravest moments, he embraces meaninglessness as the first principle, and then he understands that his obligation is to see what is in front of him (even though it is also inside him) and to say what he sees (Auster 1982, P. 147.).
Y lo que ve construye la realidad en la dimensión aleatoria de la coincidencia:
Wherever his eye or mind seems to stop, he discovers another connection, another bridge to carry him to yet another place, and even in the solitude of his room, the world has been rushing in on him at a dizzying speed, as if it were all suddenly converging in him and happening to him at once. Coincidence: to fall on with; to occupy the same place in time or space (Auster 1982, P. 162).
Tercero, el funcionamiento del lenguaje:
(...) Language, then, not simply as a list of separate things to be added up and whose sum total is equal to the world. Rather, language as it is laid out in the dictionary: an infinitely complex organism, all of whose elements (...) are present in the world simultaneously, none of which can exist on its own. For each word is defined by other words, which means that to enter any part of language is to enter the whole of it. Language, then, as a monadology, to echo the term used by Leibniz. (Auster 1982, p. 160)
Auster cita completo el fragmento 61[ix] de
El recurrir a Leibniz en su argumentación arrastra también su concepción de “armonía preestablecida” en las mónadas entre sí, y entre ellas y el mundo material, con lo cual Auster refuerza y prestigia su hipótesis de una correspondencia funcional entre los mundos creados con palabras y los eventos del mundo real. Al utilizar una teoría del Mundo, como es la de Leibniz, para reflexionar acerca del Lenguaje, Auster está sosteniendo dos complejidades coexistentes pero que no se refieren entre sí, que no se comunican, justamente como mónadas, pero que, sin embargo, pueden funcionar como espejo retórico la una de la otra. El mundo físico fuera del lenguaje y los mundos simbólicos construidos con él están aislados pero funcionan según reglas similares y constituyen, cada uno, una visión individual y única del universo. Si bien eso no puede garantizar ninguna certeza referencial, al menos posibilitaría una conexión en paralelo.
Finalmente, al ingresar esos materiales experienciales a la literatura a través del lenguaje se transforman en objetos simbólicos, por tanto resulta inevitable considerar una relación entre las palabras y las cosas.
“[T]he realm of the naked eye” es la metáfora que usa Auster en “White Spaces” para referirse al mundo fuera de la mente que los sentidos sólo captan, ya que es la mente la que los lee, ordena e interpreta. Es desde ese mundo físico y simbólico externo al individuo que provienen las coincidencias que la mente resignifica. El mundo de lo otro y de los otros. En “The Book of Memory” se plantea el estatuto de esta relación entre el mundo real y el mundo simbólico construido mediante palabras.
Playing with words (...) [is] not so much a search for the truth as a search for the world as it appears in language. Language is not truth. It is the way we exist in the world. (...) In the same way, the world is not just the sum of the things that are in it. It is the infinitely complex network of connections among them. As in the meanings of words, things take on meaning only in relationship to each other (...). (Auster 1982, P. 161)
“The words rhyme, and even if there is no real connection between them, he cannot help thinking of them together. Room and tomb, tomb and womb, womb and room. Breath and death. Or the fact that the letters of the word "live" can be rearranged to spell out the word ‘evil.’ (...)” (Auster 1982, pp. 159-60)
Pero así como las palabras riman, arbitrariamente y al azar, produciendo efectos de sentido que se vuelcan sobre el mundo al que intentan referirse:
(...) it is possible for events in one's life to rhyme as well. A young man rents a room in Paris and then discovers that his father had hid out in this same room during the war. If these two events were to be considered separately, there would be little to say about either one of them. The rhyme they create when looked at together alters the reality of each (Auster 1982, P. 161).
These connections are commonplace in literary works (...), but one tends not to see them in the world—for the world is too big and one's life is too small. (...) The grammar of existence includes all the figures of language itself: simile, metaphor, metonymy, synecdoche—so that each thing encountered in the world is actually many things, which in turn give way to many other things, depending on what these things are next to, contained by, or removed from (Auster 1982, pp. 161-2.)
Con esto se propone una analogía entre el funcionamiento de la palabras en el discurso literario y el de los eventos en el mundo que podría posibilitar una cierta referencialidad, o algún tipo de representación, aunque sea compleja; más que especular, resonante (como en Leibnitz):
(...) each thing leads a double life, at once in the world and in our minds, and (...) to deny either one of these lives is to kill the thing in both its lives at once. (...) Both are enchantments, both are the real and the imaginary, and each exists by virtue of the other. (...) (Auster 1982, p. 153.).
(...) Just as two physical objects, when brought into proximity of each other, give off electromagnetic forces that not only effect the molecular structure of each but the space between them as well, altering, as it were, the very environment, so it is that two (or more) rhyming events set up a connection in the world, adding one more synapse to be routed through the vast plenum of experience (Auster 1982, p. 161).
Esto implica que si bien no hay conexión directa alguna entre las palabras y las cosas, entre el Mundo y los discursos; sí pareciera haber una correspondencia funcional y una mutua interacción configurativa. Tanto en la literatura como en el mundo, hay efectos retóricos, pero no tienen sentido, no son mensajes de un sujeto trascendente (ya sea el autor o Dios) ni vislumbres de orden alguno. Existen sólo por que sí.
Esta hipótesis de la similar configuración en el funcionamiento del lenguaje literario y del mundo real podría ser considerada como un intento de volver a unir los órdenes de las palabras y las cosas[x]. Con esto, Auster podría estar recreando una vez más la ilusión de representar lo real en la literatura, de inventar una nueva conexión entre
Esta cosmovisión del azar en la obra de Auster coincide con aproximaciones de la ciencia actual en considerar el caos como un orden en el que la tendencia hacia el desorden que implica
Por tanto, al igual que en las hipótesis científicas de las últimas décadas, la percepción de lo caótico del azar podría ser recuperada por la instancia más determinista de una causalidad compleja. Los hechos del mundo reverberan en la vida del individuo, pero no es perceptible para él la trama de causalidades de la que los hechos y su vida forman parte[xii]. Existe una trama más vasta que la vida del individuo; pero lo que Auster advierte una y otra vez es que esa trama no supone un diseño ni tiene un designio. En su narrativa, el azar irrumpe en el continnum de la vida de sus personajes y produce sus propias prolepsis y analepsis, sus propios tropos, sus propias relecturas. En un mundo así configurado, es el azar lo que vuelve a la vida algo factible de ser narrado.
Por tanto, el azar considerado como un sistema complejo (cuyos efectos surgen distorsionados y desproporcionados con respecto a las causas) es lo que Auster ve en el funcionamiento del Mundo y es en la exploración de esta configuración de lo real que el autor constituye su praxis literaria.
Sin embargo, en un universo así configurado, los eventos azarosos, que no muestran diseño ni providencia alguna, pueden tener, sin embargo, consecuencias significativas, o incluso catastróficas, en las vidas de los personajes.
Varias de las anécdotas relatadas en las colecciones arriba mencionadas carecen de consecuencias importantes para la vida de sus protagonistas y no van más allá de justamente lo anecdótico[xiii]. Pero hay otras que relatan azares que producen cambios importantes en las vidas de sus protagonistas[xiv], incluso, trágicos[xv].
Este azar trágico inmotivado, de causalidad nula o inextricable, en medio de un mundo sin propósito ni sentido es un primer motor de eventos en la narrativa de Auster. A diferencia del de Leibniz, el mundo de Auster es un mundo ostensiblemente sin dioses. Estamos en el ámbito cultural completamente secularizado de lo que Mallarmé (citado por Auster mismo) denominó “la nada moderna”[xvi].
Sin embargo, el hecho de que Auster construya las tramas de sus novelas preferentemente a partir de eventos azarosos de tipo catastrófico o trágico no surge por necesidad de la cosmovisión que se ha intentado describir aquí. Hay azares cómicos o humorísticos que el autor también recupera en sus anécdotas y novelas. Esto podría ser una elección de Auster relacionada con la potencialidad literaria de esos materiales y su prestigio, en el marco de su proyecto creador y su posicionamiento con respecto a la tradición literaria occidental[xvii].
Podemos concluir considerando que del variado espectro de reacciones que los personajes de sus novelas producen ante el azar, quizás el mayor intento de considerarlo como un orden complejo sea el de John Pozzi en The Music of Chance. Discutiendo con Nashe acerca de las causas del repentino cambio de suerte en la partida de cartas que les hiciera perder su libertad, Pozzi sostiene la posibilidad de armonía en la manera en que se desenvuelve el azar durante un juego de cartas. Como música. Sin embargo, esa armonía parece generarse también al azar y no puede ser controlada por la voluntad humana[xviii], como no pudo controlar Pozzi el juego al ausentarse Nashe[xix]. Y la consecuencia de esa momentánea ruptura de la armonía es, de repente, la esclavitud, el trabajo forzado y la muerte.
[i] Literatura Norteamericana, FaHCE, UNLP. CeLyC, UNLP. Maestría en Literaturas Comparadas, FaHCE, UNLP.
[ii] “The invention of Solitude is both the ars poetica and the seminal work of Paul Auster. To understand him we must start here; all his books lead us back to this one.” Bruckner, Pascal “Paul Auster, or The Heir Intestate” En Barone, 1995, p. 27.
[iii] “(...) My father died just two months after (...)—suddenly, unexpectedly, without ever having been sick a day in his life—and for many weeks the bulk of my time was spent taking care of estate business, settling his affairs, tying up loose ends. His death hit me hard, caused immense sorrow inside me, and whatever energy I had for writing I used to write about him. The terrible irony was that he had left me something in his will. It wasn't a great amount as far as inheritances go, but it was more money than I had ever had before, and it helped see me through the transition from one life into another. I moved back to New York and kept on writing. (Auster 1997, pp. 122-3.)
[iv] En este último caso, el azar se configura en el llamado telefónico equivocado que relata Auster como última anécdota en The Red Notebook.
[v] Como, por ejemplo, la aleatoriedad de la propia existencia del autor (Auster 1982, p. 18 ss), la coincidencia que le permite descubrir a Auster el gran secreto familiar: el asesinato de su abuelo por parte de su abuela (Ibídem, p. 34 ss) y la sincronicidad entre la edad que tenía su padre y el cuentakilómetros del auto que acababa de comprar, antes de morir.
[vi] Uno de los ejemplos más citados por Jung es también una anécdota retrospectivamente austeriana: “Una joven paciente soñó, en un momento decisivo de su tratamiento, que le regalaban un escarabajo de oro. Mientras ella me contaba el sueño yo estaba sentado de espaldas a la ventana cerrada. De repente, oí detrás de mí un ruido como si algo golpeara suavemente la ventana. Me di media vuelta y vi fuera un insecto volador que chocaba contra la ventana. Abrí la ventana y lo cacé al vuelo. Era la analogía más próxima a un escarabajo de oro que pueda darse en nuestras latitudes, a saber, un escarabeido (crisomélido),
[vii] Son aproximadamente 26 si tenemos en cuenta las más conspicuas y desarrolladas como anécdotas. Sin embargo, hay otras menores que podrían incluirse.
Si bien hay otras anécdotas que se aproximan en mayor o menor grado a la conexión semántica implícita en la sincronicidad jungiana, las más cercanas pueden considerarse las contenidas en “The Book of Memory” (ver p. 80 y p. 143); “The Red Notebook” (anécdotas 1, 5, 6, 10 y 13), “Why Write?” (anécdota 1) y “It Don’t Mean a Thing” (las tres).
[viii] Auster se limita al espectro de experiencia directa de lo real que tenemos como individuos. Lo demás nos llega desde los medios masivos de comunicación y entretenimiento.
En “Dan Epstein Interviews Paul Auster”,
–3AM: Why does chance play such a role in your novels?
–Paul Auster: From the knowledge that I have, I am exploring the world as best as I can. You asked before about standing next to someone struck by lightning, well if that doesn’t seem like an act of chance I don’t know what does!
[ix] "Since all is a plenum, all matter is connected and all movement in the plenum produces some effect on the distant bodies, in proportion to the distance. Hence every body is affected not only by those with which it is in contact, and thus feels in some way everything that happens to them; but through them it also feels those that touch the ones with which it is in immediate contact. Hence it follows that this communication extends over any distance whatever. Consequently, every body experiences everything that goes on in the universe, so much so that he who sees everything might read in any body what is happening anywhere, and even what has happened or will happen. He would be able to observe in the present what is remote in both time and space... A soul, however, can read in itself only what is directly represented in it; it is unable to unfold all at once all its folds; for these go on into infinity." (Auster 1982 p. 160.)
[x] El interés acerca del tema por parte del autor queda claramente testimoniada en el capítulo 6 de City of Glass.
[xi] Como Kafka, Auster tiene sus propios precursores. En The Night Oracle (2003) Auster parte de la anécdota de Flitcraft que Sam Spade cuenta en The Maltese Falcon de Dashiell Hammet, y esta anécdota es una reverberación retrospectiva del mundo según Auster. En 1922, Flitcraft vivía en Tacoma (W. Washington) la prosperidad del sueño americano de clase media y un buen día se esfumó sin dejar rastro. En 1927, su esposa tiene noticias de que alguien parecido, llamado Charles Pierce, vive en Spokane (E. Washington). Contrata a Sam Spade para que investigue y éste encuentra a Flitcraft. En Spokane, llevaba una vida igual que la anterior. Lo que había disparado su desaparición fue una especie de mecanismo de compensación que concibió inmediatamente después de que la caída de una viga desde un edificio casi le quitara la vida. Esa misma tarde se fue a Seattle y luego a California. Dos años después se asentó en Spokane y tuvo otros negocios y otra familia. Lo que Sam lee en la historia es el rápido acomodamiento a las circunstancias de Flitcraft: se acostumbró inmediatamente al azar y actuó azarosamente y cuando la rutina se instaló de nuevo, se acostumbró a la rutina también.
[xii] A través de Leibniz, Auster está recurriendo en su argumentación al planteo hipotético de Laplace de una instancia subjetiva de percepción externa y panorámica con respecto al Mundo (daimon) que entendería esas ‘reverberaciones’ como causalidades complejas.
[xiii] Por ejemplo, en The Red Notebook, las anécdotas 1, 2, 4, 6 y 7.
[xiv] En The Red Notebook, las anécdotas 5, 9, 10 y 11.
[xv] Lo que le ocurre a personajes como Quinn, Anna Blume, el detective Blue, Nashe, etc., a partir de eventos azarosos en sus vidas, es trágico en tanto implica pérdidas fundamentales como las de la libertad, la vida, los seres queridos, etc.
[xvi] Ver Auster 1982, pp. 109-113.
[xvii] Los azares que producen tragedias tiene un prestigio cultural que no poseen los irrelevantes e insignificantes azares de la vida cotidiana, con los cuales sólo se pueden componer una anécdota, o, a lo sumo, una comedia.
[xviii] “(…) Once your luck starts to roll, there’s not a damn thing that can stop it. It’s like the whole world suddenly falls into place. Your’re kind of outside your body, and for the rest of the night you sit there watching yourself perfomr miracles. It doesn’t really have anything to do with you anymore. It’s out of your control, and as long as you don’t think about it too much, you can’t make a mistake.” P. 136-7.
[xix] Le recrimina Pozzi a Nashe: “(…) We had everything in harmony. We’d come to the point where everything was turning into music for us, and then you have to go upstairs and smash all the instruments. You tampered with the universe, my friend, and once a man does that, he’s got to pay the price. I’m just sorry I have to pay it with you.” P. 138.
Gabriel Matelo, Profesor de Literatura Norteamericana, FAHCE, UNLP
domingo 30 de mayo de 2010
Tolerancia/ Intolerancia
Todos Putos.
Son Todos Putos.
Hay que cojerse a todos esos Putos.
Para que aprendan.
Por putos.
Porque entre putos nos entendemos.
miércoles 5 de mayo de 2010
Conciencia y Voluntad
La vida de Pablo Astoria comienza a conocerse. Corre el año 2057, y el detective privado más loser y más políticamente comprometido llega de la siempre lluviosa Ensenada a la ciudad Imperial de La Plata a resolver un caso bastante viejo y difícil: encontrar a Franco Rocafirme, el viejo revolucionario amigo del profesor Pérez Aznar, enredándose de paso con la nieta del viejo.
La intención de la novela es pretenciosa: busca conjugar una verdadera facilidad y agilidad de lectura de un policial negro con técnicas, digamos, novedosas (a falta de un término mejor) de escritura, e intenta poseer varios niveles de análisis.
La novela esperamos que se consiga en la FLIA, y si podemos, en los centros culturales. Además, se va a vender en Videomanía en la ciudad de La Plata. Lectores extranjeros podrán enviar un mail, y pagar un envío contrareembolso a erechel_negro@hotmail.com.
Para bajarla, entrar acá:
Suertes
lunes 22 de febrero de 2010
Se viene la novela


Después del primer premio unánime, faltaba lo más importante... LA PUBLICACIÓN.
La novela Conciencia y Voluntad se va a publicar a fines de Marzo en Pixel Design, con tapa a todo color satinada, con una imagen exclusiva del prestigioso Frank Paluci, al módico precio de $15. Necesito vender unos 100 ejemplares para recuperar la inversión, así que métanle pata, che, y cómprenme el libraco, que no cuesta mucho.
Por supuesto, va a haber presentación formal, y toda la bola peluda. Eso todavía está a confirmar, porque todavía le estamos dando las últimas revisiones (la idea es que quede extremadamente profesional) para sacarle cada error mínimo que pudiera haber, y faltan un par de ilustraciones y prólogo. Aquellos que entren al blog, automáticamente están invitados a la presentación.
PAra los que todavía no entiendan muy bien de qué estoy hablando, la novela es un policial negro, y fue gaardonada con el premio Aurora Venturini 2009, por unanimidad de criterios. Trata de un detective privado ensenadense de mediados del siglo XXI (cuando las cosas no son exactamente como eran, ni como imaginamos que serían, sino como podrían ser) al cual le encargan encontrar a una persona, un viejo amigo de un anciano profesor universitario. Es poco CF, y mucho policial negro con intriga, aunque (quiero creer) no es sencillamente una novela de género, y tiene las suficientes características como para hacerla tener otro peso, más allá de las convenciones del género, y ser una novela por derecho propio.
Acá tienen un vistazo de las ilustraciones de dentro de la novela
sábado 16 de enero de 2010
Otsu
Y se jueh, nomáis
Y se me fue a Bolivia, la Penguelle. Igual son algo así como 15 días (14 en realidad), así que en febrero estará por aquí otra vez. En realidad la envidio. Tengo ganas de ir al norte desde hace tres años, pero como el trabajo es inseguro, no puedo arriesgar plata en viajes largos (y caros).
Así que ella se fue a Macchu Picchu, y yo, con suerte, a Punta Indio...
lunes 14 de diciembre de 2009
MODH
El monóxido de dihidrógeno (en adelante MODH) es un compuesto incoloro, inodoro e insípido conocido también como óxido de dihidrógeno, hidróxido de hidrógeno, hidróxido de hidronio o simplemente ácido hídrico. Se sintetiza a partir del radical inestable hidróxido, el cual puede encontrarse en una gran cantidad de sustancias explosivas y venenosas, como el ácido sulfúrico, nitroglicerina, charol.
¿Debería preocuparme el MODH?
Sí, ¡deberías estar muy preocupado!. Aunque el Gobierno y Sanidad no lo consideran tóxico o cancerígeno (como así considera a otras sustancias como el cloruro de hidrógeno y la sacarina), el MODH forma parte de una numerosísima cantidad de sustancias tóxicas, venenos, contaminantes ambientales y puede ser mortal en cantidades tan bajas como el que cabe en un dedal.
Una investigación dirigida por investigadores del CSIC concluyó que un 86% de la población española están de acuerdo con la prohibición inmediata del uso de esta sustancia. Aunque estos resultados son preliminares, Gabilondo cree que la gente debería prestar más atención a los estudios existentes sobre los peligros del MODH. Añade además que si la gente supiese la verdad sobre el MODH estudios como el precedente no serían necesarios.
Investigaciones similares llevadas a cabo por científicos del equipo de Leticia Sabater han demostrado que el 90% de la población española estaría de acuerdo en firmar a favor de la prohibición total de la producción y uso del MODH en España, la UE y muchos países americanos (incluídos EE.UU., Canadá y prácticamente toda Iberoamérica).
¿Por qué no había oído hablar del MODH antes?
Buena pregunta. Históricamente, los peligros del MODH habían sido considerados menores y "manejables". Mientras que los principales peligros del MODH han sido descubiertos por organismos como el Ministerio de Sanidad, algunos hospitales y el CSIC, la gente generalmente no ve peligro en el uso del MODH.
Voces críticas al gobierno citan en muchas ocasiones el hecho de que muchos políticos y otros cargos públicos no ven el MODH como algo beneficioso política y electoralmente, por lo tanto el público sufre una importante falta de información veraz y contrastada sobre el MODH y por qué deberían sentirse preocupados.
Parte de la culpa la tiene el público y la sociedad en general. Muchos no se preocupan de conseguir información relativa al MODH, y qué significa para sus vidas y la de sus familiares.
Desafortunadamente, los peligros del MODH crecen con la población, un hecho que las estadísticas y los estudios demuestran claramente. Ahora más que nunca, es importante conocer los peligros del Monóxido de Dihidrógeno y cómo podemos reducir dichos peligros.
¿Cuáles son los peligros asociados al MODH?
Cada año, el MODH está implicado en millares de muertes y es causante de pérdidas de miles de millones de euros en daños materiales y daños medioambientales. Algunos efectos nocivos del MODH son:
- Muerte asociada a la inhalación del MODH, incluso en cantidades relativamente pequeñas.
- Una exposición prolongada al MODH en estado sólido causa quemaduras graves y necrosis agudas.
- Contribuye de manera importante a la erosión del suelo y a la desertización.
- Es causante de corrosión y oxidación en muchos metales. Sólo tratamientos específicos pueden impedir la degradación de estructuras como puentes, edificios y objetos cotidianos metálicos.
- Su exposición a sistemas electrónicos produce cortocircuitos, que se pueden traducir en pérdidas multimillonarias.
- Su presencia reduce notablemente la efectividad de los sistemas mecánicos, en especial los frenos de los automóviles.
- Se ha encontrado en numerosas biopsias de tumores y lesiones precancerosas.
- Está asociado a huracanes y ciclones en el Atlántico y el Pacífico.
- Variaciones térmicas del MODH están tras el fenómeno de El Niño
- El MODH es un causante de las tormentas tropicales, que anualmente provocan pérdidas de millones de euros.
- Es útil para librarse de vecinos indeseables, e incluso los que no lo son tanto.
- Un exceso en su uso en agricultura puede provocar la pérdida de cosechas enteras.
- Es uno de los más importantes gases de efecto invernadero, asociados con el cambio climático.
- Su ingesta excesiva llena la cavidad digestiva, de forma que las personas sienten menos necesidad de consumir sustancias beneficiosas para el organismo, como por ejemplo el whisky.
¿Cuáles son los usos del MODH?
A pesar de que el MODH es peligroso, y esto es conocido, se usa habitualmente en la industria, en el Gobierno, e incluso tiene usos domésticos en España e incluso en muchos países. Algunos usos bien conocidos del MODH son:
- Como disolvente industrial y como líquido refrigerante.
- El Gobierno lo emplea como agente antidisturbios, para deshacer manifestaciones progres y/o fachas.
- En ocasiones se disuelve en el agua de uso humano para mantener a algunos grupos agitadores "tranquilos".
- En ensayos animales, como una sustancia barata para esterilizarlos, e incluso para esterilizar humanos.
- El Ejército lo emplea en submarinos viejos, como propulsor. También interviene en la propulsión de muchas fragatas, corbetas e incluso algunos portaaviones.
- Es un subproducto de la quema de combustibles fósiles y de muchas instalaciones de frío.
- En numerosos ritos de muchas religiones (incluídas la Católica, el Islam e incluso algunos ritos paganos).
- Se sabe que lo emplearon muchos miembros de la Iglesia de la Cienciología y sus familiares (aunque sorprendentemente, algunos miembros de esta organización se han puesto en contacto con MODH.org para negar vehementemente su uso).
- Un uso especialmente controvertido se da en las piscinas comunitarias, para mantener 'el equilibro químico' del agua. Dicho uso había sido negado hasta ahora pero una reciente investigación lo ha sacado a la luz.
- Muchos ingenieros de software lo emplean para mejorar sus productos, incluso los que desarrollan SDK y los que programan en ensamblador.
- Es muy empleado como agente antidisturbios.
- Su uso con la leche le confiere un muy buen sabor, pero no se recomienda mezclarlo con chocolate líquido (extrañas reacciones aún en estudio hacen que adquiera un sabor insufrible).
- Muchas personas, niños y adultos, ¡lo usan para divertirse!.
Lo que seguramente encontrarás sorprendente es su presencia en muchos productos y lugares, pero por una u otra razón, estos usos no se mencionan durante las conferencias acerca de los peligros del MODH. Algunos de estos productos y usos son:
- Como aditivo de muchos alimentos, como 'potitos' para niños pequeños, en bebidas con gas y en algunos zumos supuestamente 'naturales, sin conservantes ni colorantes'
- En champús, geles, cremas de afeitar, desodorantes y muchos otros productos de higiene personal.
- En la producción de cerveza (esto lo hacen los principales fabricantes españoles y europeos, incluso los americanos no lo negaron en unos estudios recientes).
- En el café, diríamos que cerca del 99% de todos los cafés servidos un día normal contienen MODH.
- En coches de la Fórmula Uno, para mejorar su rendimiento, aunque dicho uso está controlado por la FIA
Uno de los más sorprendentes hechos acerca de la contaminación por MODH es que se ha usado como alimento e, irónicamente, como "descontaminante". Diversos estudios independientes han demostrado que, incluso tras un lavado cuidadoso, se encuentran restos de MODH en muchos alimentos.
¿Cuál es la relación entre el MODH y la violencia escolar?
Una sorprendente conclusión, avalada por varias investigaciones, indica que se ha encontrado MODH en muchos casos de violencia escolar, incluidas las matanzas de Columbine y varios asesinatos en Denver, Arkansas y Austin. En España también se ha encontrado MODH implicado en muchos casos de bullying (acoso escolar). De hecho, el MODH es muy asequible para los escolares, incluso dentro de los "seguros" recintos escolares. Ninguno de los directores de colegios e institutos consultados han podido calcular con claridad qué cantidad de MODH podría estar siendo usado en el interior de muchos colegios, institutos e incluso universidades. Los elitistas colegios privados tampoco se libran del peligro, pese al celo de sus directores.
¿Cómo afecta la toxicidad del MODH a los pacientes de diálisis?
Lamentablemente, una sobredosis de MODH se ha relacionado con algunos casos de fallo renal, como consecuencia muchos pacientes son sometidos a diálisis. El Monóxido de Dihidrógeno en exceso en estos pacientes puede conducir a una insuficiencia cardíaca, edema pulmonar e hipertensión. A pesar del riesgo de sobredosis y la toxicidad de grandes dosis de MODH, muchos de los pacientes sometidos a diálisis lo continúan ingiriendo regularmente.
¿Existen grupos de presión que se niegan a prohibir el uso del MODH? [editar]
A pesar de las abrumadoras evidencias, existe un lobby en A Coruña que intenta boicotear su prohibición. Los Amigos del Hidróxido de Hidrógeno son un grupo radical y peligroso que creen que los peligros del MODH se han exagerado. Los miembros de dicho grupúsculo aseguran que el monóxido de dihidrógeno, o "hidróxido de hidrógeno" como lo llaman ellos, es beneficioso, medioambientalmente seguro, benigno y existe naturalmente en el medio ambiente. Aseguran que los esfuerzos para prohibir el MODH son exagerados. Otro grupo que apoyan a este grupúsculo, últimamente bastante debilitado, es el Partido Tierra Quemada, extremeños, un grupo más radical incluso que los Amigos del Hidróxido de Hidrógeno. El PTQ niega que esté financiado por industrias que se oponen a la prohibición, ante la perspectiva de perder millones de euros e incluso quebrar. Algunos políticos corruptos, comunistas de extrema derecha, pueden estar implicados.
¿Ha tratado la prensa el problema del MODH adecuadamente?
En general, la prensa no ha tratado como corresponde el asunto del MODH. Aunque muchas personas han publicado páginas web con información acerca del MODH, la mayoría de medios, tanto televisión, radio y prensa escrita, no lo han hecho. Y como todos saben, lo que no sale en la televisión no existe.
Recientemente, se ha prestado mucha atención gracias a un indicente en Pinto, Madrid. El supuesto Caso Pinto fue ampliamente difundido en los medios. La prensa pro-prohibición (la mayoría) hizo circular un rumor que rápidamente se convirtió en falsa verdad, salió en la tele, y los hechos expuestos en MODH.org fueron tildados de basura y propaganda peligrosa, en vez de verlos como lo que son, una colección de hechos irrefutables que advierten sobre este peligroso compuesto químico.
¿Es verdad que el MODH mejora el rendimiento de los deportistas?
¡Absolutamente!. Con la actual cantidad de casos de dopaje con esteroides anabolizantes y hormonas como la EPO, usados para mejorar la condición atlética, no se ha prestado virtualmente ninguna atención a los efectos que tiene el MODH en el organismo. Es sabido que muchos deportistas ingieren regularmente grandes cantidades de MODH para obtener una ventaja competitiva sobre sus rivales.
Una técnica empleada normalmente por los mediofondistas y fondistas es ingerir una gran cantidad de MODH antes de una carrera. En el mundillo atlético se sabe que esto incrementa sustancialmente las capacidades del deportista.
Los especialistas en medicina deportiva advierten que ingerir grandes cantidades de MODH puede provocar complicaciones y molestos efectos secundarios, pero están de acuerdo con que el MODH aumenta el rendimiento. Actualmente, el MODH no está en la lista de sustancias prohibidas del COI, ya que los análisis antidoping no han encontrado cantidades anormalmente elevadas de MODH en la sangre o la orina de los deportistas.
¿Puede el MODH aumentar mi potencia sexual?
Es un mito popular, pero es uno mito que además está corroborado por numerosos estudios científicos. El MODH es una sustancia presente en las zonas del cerebro asociadas a la líbido y a los centros de placer que se ponen en marcha durante el orgasmo. Además, como en el caso de los deportistas, una ingestión moderada de MODH puede hacer que el sexo sea más placentero. Pero cuidado, que los riesgos son los mismos que en el caso de los deportistas.
¿Cuáles son los síntomas de una sobredosis accidental de MODH?
No siempre se puede saber, de buenas a primeras, si alguien ha sufrido una sobredosis. Sin embargo, existen algunos síntomas inequívocos que se pueden controlar. Si sospecha que ha sufrido una sobredosis de MODH, o si tiene alguno de los síntomas descritos, consulte inmediatamente a un médico. Estos síntomas son puramente informativos, y no deberían sustituir en ningún caso los conocimientos de un médico.
Algunos de los síntomas implicados son:
- Sudoración excesiva.
- Orinar mucho y muy frecuentemente.
- Hinchazón.
- Náuseas
- Vómitos
- Desequilibro iónico en sangre.
- Suero hipotónico.
- Desequilibro en los niveles de ICF y ECF en sangre.
Un fenómeno médico recientemente descubierto, relaciona la secreción de MODH por los ojos como consecuencia directa de 'relaciones alérgicas, choque anafiláctico y presencia de agentes irritantes en los ojos'.
¿Qué es el MODH, qué dicen los análisis químicos?
Recientemente, el químico analítico alemán Christoph von Bueltzingsloewen, de la Universitat Regensburg, ha identificado algunas claves que podrían explicar la toxicidad del MODH. Según von Bueltzingsloewen, separar químicamente el dihidrogenóxido del tóxico dihidrato de oxígeno es extremadamente dificultoso. Ambos componentes se dan en proporciones casi equimolares en todas las muestras analizadas, procedentes de más de 20 países y de 5 continentes diferentes (se ha encontrado incluso en zonas remotas de la Antártida). Aunque no está claro cómo contribuyen ambos a la toxicidad del MODH, von Bueltzingsloewen supone que podría darse un mecanismo sinérgico, catalizado por hidrógenohidróxido, que sería el causante mayoritario de dicha toxicidad.
¿Cómo podemos minimizar los riesgos?
Afortunadamente, hay muchas formas de minimizar los potenciales riesgos de una exposición al MODH. Sobretodo, usa el sentido común. Cuando estés en contacto, tú o tus familiares, con comida que crees que pueda estar contaminada con MODH, evalúa los riesgos potenciales y actúa en consecuencia. Ten presente que en muchas ocasiones, niveles reducidos de MODH no son necesariamente tóxicos y, de hecho, son virtualmente imposibles de eliminar. Recuerda, tu seguridad y la de tu familia es responsabilidad tuya.
En segundo lugar, sé cuidadoso cuando haya un riesgo potencial de inhalación o ingestión de MODH. Si te sientes mal, procura escapar de la situación donde estés. Más vale prevenir que curar.
Finalmente, ten calma. Aunque los riesgos del MODH son reales, con un poco de cuidado y sentido común, puedes estar razonablemente seguro de que estás haciendo todo lo posible para protegerte a ti mismo y a tu familia.
¿Dónde puedo encontrar más información acerca del MODH?
A pesar de numerosos intentos de los medios de comunicación, industrias y grupos de presión, información actualizada y veraz sobre los riesgos del MODH se encuentran en:





